Autor: David Saddler

Los beneficios de la dieta mediterránea para combatir enfermedades y mantenerse saludable han sido demostrados en diversas ocasiones, y de hecho se habían demostrado sus efectos positivos en el desarrollo del cáncer de mama, pero hasta ahora no se habían cuantificado esos beneficios en el riesgo de padecer la enfermedad crónica. Científicos de la Universidad de Navarra (UNAV) y el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERObn) han revelado resultados medibles con una muestra de más de 4.000 mujeres, que indican que el riesgo de la enfermedad se reduce hasta en un 67% con la dieta mediterránea.

El estudio, publicado en la revista JAMA Internal Medicine, es coordinado por el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la UNAV, Miguel Ángel Martínez-González, quién sostiene que “los estudios realizados hasta ahora se basaban en la observación. Esta es la primera investigación que ofrece resultados de alto nivel científico tras una media de seguimiento de 4,8 años en una muestra de 4.282 mujeres“.

¿Cómo se llevó a cabo la investigación?

Las participantes siguieron 3 tipos diferentes de dietas: la mediterránea rica en aceite de oliva extra virgen (supone el 15% de la energía consumida), la mediterránea con frutos secos y una dieta baja en grasas para el grupo de control. Los resultados develaron que las 2 dietas mediterráneas revelaron una incidencia de casi la tercera parte con respecto al grupo de control.

Esto asombra, dado que la dieta del grupo de control era saludable, “lo que apunta a que los resultados podrían haber sido todavía más significativos si se hubiera comparado con un patrón de dieta como el que se sigue en países occidentales no mediterráneos”, explicó Martínez-González.

Del total de participantes, sólo 35 de ellas fueron diagnosticadas con la enfermedad. Se estima que 1 de cada 13 mujeres desarrollará un tumor en un seno en algún momento de su vida, por lo que estos resultados definitivamente “suponen un gran paso en el campo de la prevención”, asegura la primera autora del estudio e investigadora de la Facultad de Medicina de la UNAV, Estefanía Toledo.

En el estudio también han colaborado el Servicio Navarro de Salud (Osasunbidea) y la participación de la Universitat Rovira i Virgili (URV), entre otros.

 

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